Análisis sensorialpost

Si tu materia prima es algo tan sencillo como una manzana y quieres ofrecer algo novedoso a tus clientes, puedes pensar qué posibilidades puede ofrecer esta fruta: desde un zumo, pasando por una mermelada, hasta un delicioso postre como una tarta… también puedes pensar en introducirlo en algún otro producto como ingrediente, o extraer alguno de sus componentes para uso tecnológico (realizamos formación y asistencia técnica en tecnología de los alimentos)… en todos estos casos la materia prima adquiere un valor añadido, pero es necesario conocer previamente todo el potencial (analizamos el potencial de un producto, posibilidades y combinación con otros, asesoramos en el lanzamiento de nuevos productos) que puede ofrecernos.

Puesto que se trata de alimentos, será necesario tener en cuenta sus características sensoriales (entrenamos al equipo en cata técnica, apoyamos la creación de un panel de cata, ayudamos al análisis estadístico de los resultados)  como sabor, olor o textura, y qué parámetros podemos establecer como característicos. Si además consideramos parámetros fisicoquímicos y microbiológicos, podremos establecer mejor qué cambios van a afectar a nuestro producto, o incluso, poner los medios adecuados para alargar su vida útil (enseñamos las diferentes técnicas y ayudamos a implementarlas), o mejorarlo con combinaciones que lo hagan más apetecible.

Deberíamos conocer también qué esperan nuestros consumidores del producto que ofrecemos y cómo podríamos innovar, por ejemplo, con herramientas de análisis de mercado (realizamos benchmarking y análisis de la competencia, investigación de mercados…)

Si además queremos desarrollar un producto novedoso, podemos emplear herramientas como el diseño de alimentos, que aportan un enfoque novedoso en este aspecto, y abarcan aspectos como la composición, texturas o incluso el packaging (asesoramos en materia de etiquetado, ecodiseño…)

Por otra parte, siempre será necesario cuidar la seguridad vigilando todas las etapas de su elaboración, y que además es clave en aspectos como la calidad. Para ello, es fundamental llevar al día el sistema de seguridad alimentaria, con una buena puesta a punto del APPCC (revisión y formación específica) y aplicando en todo momento las buenas prácticas de higiene en la manipulación de alimentos. Esto está directamente relacionado con la cultura de seguridad alimentaria (evaluamos, creamos planes de acción y potenciamos la cultura) instaurada en la empresa, y que debe tenerse en cuenta por todos los trabajadores de todos los niveles. Además, esta cultura tiene cada vez mayor peso dentro de los estándares reconocidos por GFSI, como IFS o BRC (somos centro autorizado de IFS y expertos en BRC, realizamos tanto formación como consultoría)

En KPI te ayudamos a aprender cómo emplear las herramientas más adecuadas para obtener el todo el potencial que tus productos pueden ofrecer. Para ello contamos con formación específica y asistencia técnica, y nos adaptamos a las necesidades de cada empresa.